¡Dios mío! Decir que el dolor
echa raíces en mí. En mí crece. Grita. Cerebro, ¿hasta qué punto controlas toda
esa distorsión? Vida mía, ¿Cuál es tu parte de responsabilidad? A veces, dudé
de que la polio o el accidente hubiesen existido realmente, pensé que mi cuerpo
lo inventó todo, que nació con él, que desbarató sólo por un oscuro deseo de
destrucción.
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HISTORIA DEL ARTE. FRIDA KAHLO: LA COLUMNA ROTA
La historia de la Frida Kahlo
pintora se remonta quizás, no al 6 de julio de 1907, fecha de su nacimiento,
sino al 17 de septiembre de 1925, el día del fatídico accidente que marcaría la
vida de la mexicana el resto de su existencia. Esa mañana la joven Frida salía
de la Escuela Nacional Preparatoria, en la que estudiaba medicina, destino a
casa. Todo parecía, hasta entonces, estar dentro de la normalidad, sin embargo
la desdicha que la acompañaba desde niña, recordemos que la joven Frida sufrió
la enfermedad de la poliomielitis durante su infancia, hizo que el autobús en el
que se encontraba Friducha chocase de pleno con un tranvía. Mientras que dicho
viaje, resultó mortal para algunos la joven Kahlo tuvo la “suerte” de
sobrevivir al mismo, pero no por ello salió totalmente ilesa. Frida quedó marcada con grandes secuelas que
le afectarían de por vida.
PHOTOGRAPHY. Louboutin & Kahlo: "What the water gave me"
Nunca se consideró surrealista y
ha pasado a la historia del arte como una de las más altas artífices de este
movimiento vanguardista. Hoy todos las recuerdan con felicidad y, sin embargo
su vida estuvo plagada de desavenencias, infortunios y sufrimiento. Retrato la
realidad, su propia realidad, su verdad de alegrías, logros, padecimientos,
inquietudes, su entero ser. Su obra es la mayor biografía pictórica jamás
contada. Frida Kahlo fue, es y será la leyenda sufridora de la realidad, la
pintora que entendió el desconsuelo, el tormento y las mayores dolencias y supo
tomar los pinceles para dejarlo plasmado de una forma mágica.
En 1938 Frida pintaba una obra
que aglutinaba toda su vida, todo su padecer, su pasado y presente: “Lo
que vi en el agua” o “Lo que me dio
el agua”. En ese mismo año Frida se encontraba en “la tierra de los
gringos”, como ella los llamaba, preparando la que sería su primera exposición
individual en la galería neoyorkina de Julien Levy.
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